Blog de Literatura Española Contemporánea

viernes, 13 de diciembre de 2024

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL-EL CÓMIC_TEBEO ESPAÑOL

MEDIOS DE COMNICACIÓN SOCIAL-EL CÓMIC

 Historieta en España (El Cómic-Tebeo Español)

            A la historieta en España se la ha llamado tradicionalmente tebeo. Dicho vocablo se suele asociar a las historietas cómicas, habitualmente breves y de dibujo caricaturesco y argumento sencillo en contraposición a cómic, o historieta generalmente más compleja y con temas y planteamientos más variados (psicológicos, de aventuras, artísticos, experimentales, etc.)

1 Historia

o 1.1 Orígenes: hasta la Guerra Civil

o 1.2 De la Historieta Cómica a los Cuadernos de Aventuras (1940-1970)

 1.2.1 El Tebeo Humorístico

 1.2.2 Los Tebeos de Aventuras

o 1.3 El boom del Cómic Adulto (1970-1990)

o 1.4 Los 90

o 1.5 Los últimos tiempos: 2000-2005

1,-HISTORIA

1.1-Orígenes: hasta la Gerra Civil

           A diferencia de lo que ocurrió en Estados Unidos —donde el cómic alcanzó desde sus comienzos una enorme difusión a través de la prensa—, los orígenes del cómic en España están estrechamente ligados a las revistas satíricas y a las publicaciones infantiles.

         En 1917 se edita en España la Revista Infantil "TBO", de donde procede el término, que disfrutará de gran éxito y divulgará la historieta por todo el país.

 Series: La Familia Ulises, Los Grandes Inventos del TBO

 Autores: Benejam, Coll.

      En 1921 se publica la Revista Pulgarcito

   1.2.-DE LA HISTORIA CÓMICA A LOS CUADERNOS DE AVENTURAS (1940-1970)

               La victoria del ejército rebelde en 1939 y el subsiguiente desarrollo del régimen franquista impuso duras condiciones a la industria del tebeo español. Por una parte, las dificultades económicas de la posguerra determinaron que sólo aquellas editoriales autorizadas por el Estado pudiesen acceder a las cuotas de papel necesarias para poner regularmente sus productos en el mercado, situación que sólo se normalizó a finales de los años 40. Por otro lado, se esperaba que la historieta —medio de comunicación de masas— actuara como difusora de la ideología oficial, misión que cumplió con creces en estos años; además, la censura imponía -sobre todo en lo relativo a la moral sexual- unos márgenes muy estrechos a los creadores de esta época.

                 En esta época, el tebeo se concibe fundamentalmente como industria, sin pretensión artística alguna. Los autores son meros empleados de las empresas editoriales y sus personajes no les pertenecen a ellos sino a las empresas, que a menudo les imponen contratos leoninos y muy duras condiciones de trabajo.

       El desarrollo del cómic en esta época tiene dos vertientes bien diferenciadas:

1.2.1-EL TEBEO HUMORÍSTICO

                           Tras la Guerra Civil, van volviendo a la vida algunos semanarios humorísticos, como TBO y Pulgarcito. A mediados de los años 40 se produce una cierta normalización.

                La editorial Bruguera, que publicaba numerosos semanarios cómicos, desarrolla un amplio repertorio de personajes, algunos de los cuales tendrán un importante desarrollo posterior. Es el auge de la "escuela Bruguera": personajes como Zipi y Zape, de Escobar y en 1958 aparecen Mortadelo y Filemón, de Ibáñez. La "Escuela Bruguera", con personajes como Don Pío, Gordito Relleno, El repórter Tribulete, Doña Urraca, Anacleto, agente secreto, Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta, Sir Tim O'Theo. Autores: Jorge, José Peñarroya, Carlos Conti, Manuel Vázquez, Guillermo Cifré, Nadal, Escobar, Francisco Ibáñez, Jan Eugenio Giner, Raf

                          Bruguera no es la única editorial que compite en esta época en el terreno del tebeo infantil y juvenil. Le siguieron los pasos Editorial Valenciana, con sus publicaciones Jaimito y Pumby, y el sempiterno TBO. En las publicaciones de Valenciana se desarrolló la llamada "Escuela Valenciana" de tebeo humorístico, cuyo máximo representante fue José Sanchís, creador del Gato Pumby. TBO, aunque tradicionalmente había optado por evitar los personajes fijos, popularizó en esta época las aventuras de La familia Ulises, así como su sección 'Los inventos del TBO'. Benejam o Sabatés fueron algunos de los más importantes autores de esta publicación.

1.2.2.-LOS TEBEOS DE AVENTURAS.-

                     La Revista Chicos. Jesús Blasco.,tiene de protagonista a  Cuto. Se perfecciona el formato apaisado (es decir, un cuadernillo rectangular y horizontal, de un número de páginas variables, aunque predominaron los de 16), de origen italiano. La pionera en utilizar este formato fue Editorial Valenciana.

   Señalemos, entre estos Tebeos, a  "Roberto Alcázar y Pedrín", "El Guerrero del Antifaz"(1944, de Gago), "El Cachorro"( de Juan García Iranzo)  "El Capitán Trueno "(1956, Mora y Ambrós). "El Jabato" ,"Diego Valor" ,"Hazañas Bëlicas"... Tebeos de las editoriales Bruguera  y Valenciana.






1.2.3.-EL TEBEO FEMENINO EN LA ESPAÑA FRANQUISTA (1940 - 1970)

      La reiterativa sugerencia de los censores del régimen franquista, espolearon a distintos editores comerciales a crear publicaciones especialmente dirigidas a las chicas. Los temas propuestos eran oníricos de hadas y encantamientos. Estas publicaciones tuvieron un éxito desigual, el mismo que condicionó su supervivencia. La finalidad última, pretendía tener a la mujer española recluida en su casa al cuidado de su marido y los niños, con pocas posibilidades de incorporarse a las luchas sociales y políticas de los hombres.





Lily Florita Mary Gina Academia de Señoritas

        Así, desde 1940 hasta1960, surgen un nutrido grupo de revistas dirigidas al público femenino, más o menos alienantes, las cuales configuran un caleidoscopio de inviable continuación en el tiempo. Lo único que lograron de positivo estas publicaciones, en sus primeros años, fue la incorporación de la mujer, primero de manera tímida y después con un fuerte empuje, hacia el dibujo de cómic.

     Como excepción, rompiendo el alud de revistas cándidas, MIS CHICAS (1941) resultó un producto de alta calidad estética y literaria, de extraordinaria versatilidad y con un impecable y cuidado contenido a pesar de estar dirigida a los lectores más pequeños y ser impresa en un papel de baja calidad.

      La más popular de las revistas femeninas –por el éxito conseguido--, fue AZUCENA (1946).Esta publicación siempre estuvo lastrada por narraciones de cuentos y relatos blandos; sólo al evolucionar la mentalidad del país, pasó de contar historias de leyendas, cuentos de hadas, princesas, reinas y magos, a historietas de corte romántico. En esta colección --por su larga trayectoria--, es donde la mujer empezó a gestarse como historietista. Las autoras más prolíficas y representativas, fueron: Rosa Galcerán, María Pascual y Carme Barbarà.

     El año 1949 apareció en el mercado FLORITA, la revista estrella durante mucho tiempo de las adolescentes. Probablemente la mejor revista para chicas con buenos guiones y excelentes dibujos de un genio del arte en general: historietista, ilustrador y pintor, el gran Vicente Roso. En la publicación colaboraron los mejores autores del país, prácticamente los mismos que colaboraban habitualmente en Ediciones Cliper, de Plaza, además de Pili Blasco.

      Más adelante nacieron otros cómics, como MARILÓ (1950), SISSI (1958) o LILY (1959) con variaciones y estilos diversos que se alternaron con la evolución positiva de la mentalidad de la mujer del momento y que al principio intentaron imitar a FLORITA. Los artistas más importantes de los primeros años, eran: José Grau, José Luís, Alférez, Lanzón, Purita Campos, Alamar, Palop, Serafín, Pilar Mir, Frejo, Henry, Karpa, Sanchís Cortés, Coch, etc.

       Un ejemplo de aprovechar el éxito de otros medios --el mundo de la canción ligera, lo hallamos en CLARO DE LUNA (1959). De contenido amorfo, presentaba una historia argumentada en el mensaje contenido en la letra de una canción de moda del momento, base del dibujo en cómic. En esta colección semanal, dibujaron diferentes artistas de ambos sexos y dieron una visión extraña y de difícil digestión del romanticismo.

       También llegó alguna publicación innovadora como MARY NOTICIAS, de Carme Barbarà, o LILIÁN AZAFATA DEL AIRE, ambas colecciones de 1960, con protagonistas femeninas, haciendo contrapunto al machismo permanente imperante en los cómics españoles.

     Hubo intentos más o menos acertados en ir presentando publicaciones diferenciadas de los cuentos, historias para chicas, historias románticas y de aventuras. De hecho se intentaba encontrar una originalidad de cariz positivo en un mercado de consumo cambiante.

        A partir de la llegada de la democracia, los editores pensaron que la mujer estaba por otras lecturas, acabando prácticamente con todos los cómics femeninos, después de haberse editado cerca de 200 colecciones. Hoy, parece como si las publicaciones para las chicas nunca hubiesen existido.

El boom del cómic adulto (1970-1990)

   En los años 1970 se crean las condiciones necesarias para el desarrollo de una industria del cómic para adultos, que crecerá durante toda la década y tendrá su momento de esplendor en la primera mitad de los años 80; en la segunda mitad comenzará una crisis de la revista

     Persistencia de la escuela humorística Bruguera. Crisis a mediados de los 80 del modelo de tebeo infantil.

       Decadencia del héroe clásico de historieta. El Corsario de Hierro (1970), último ejemplo del héroe tradicional. Antihéroes:

       Eclosión del cómic underground: El Víbora.

      Revistas de género y de aventuras.

Autores: Montesol, Mariscal, Carlos Giménez, Josep María Beá, Jordi Bernet, Max, Daniel Torres, Nazario, Vicente Segrelles, Antonio Segura, José Ortiz, Enrique Sánchez Abulí, Jorge Zentner, Rubén Pellejero, Miguel Ángel Gallardo

El Vibora Cairo Tótem Zona 84 Creepy

Revistas: Totem, Zona 84, Creepy, Comix Internacional, Rambla, El Víbora, Cimoc, Cairo, Madriz, TBO, El Jueves.

Obras representativas: Torpedo 1936, Las aventuras de Dieter Lumpen, Makoki, Peter Pank, Taxista, etc.

Los 90

Desaparición de las revistas. Revista Viñetas. Revista Top Comics. Revista Co&Co. Pervivencia de El Víbora. Un caso aparte: El Jueves. Los cómics desaparecen de los quioscos y se distribuyen principalmente en librerías especializadas.

Las influencias se internacionalizan. Los nuevos autores no buscan tanto en la tradición nacional sino en propuestas foráneas que resultan más novedosas, vengan desde Estados Unidos, Japón o el resto de Europa.

Información sobre historieta: Krazy Comics, Dolmen, Nemo, etc. Urich /U, el hijo de Urich.

Consolidación del Salón del Cómic de Barcelona. Otorga premios desde 1988.

Fanzines: Paté de Marrano, TMEO, La Comictiva, Cretino, Idiota y Diminuto, etc. Pequeñas editoriales. Camaleón Ediciones, Astiberri, Ediciones de Ponent.

      Auge superhéroes. Influencia de la línea Vértigo de DC Comics, publicada primero por Ediciones Zinco y luego por diversas editoriales.

                  Formato comic-book durante los años noventa: Camaleón Ediciones, Línea Laberinto de Planeta...

         La editorial Camaleón Ediciones plantea una propuesta de edición independiente que, sin apenas generar beneficio económico, da salida a un buen elenco de nuevos historietistas. Pese a que la editorial acaba cerrando, otras editoriales, pequeñas y no tanto, siguen su ejemplo y realizan un esfuerzo arriesgando por nuevos talentos.

                        Algunas obras: Mondo Lirondo del colectivo La Penya), B3 de David Ramírez, Manticore de Ramón F. Bachs y Josep Busquet

                        Algunos autores: Albert Monteys, Manel Fontdevila, Miguel Ángel Martín, Mauro Entrialgo, María Colino, Javier Olivares, Santiago Sequeiros, David Ramírez, Ramón F. Bachs, Sergio Bleda, David López...

                      Los últimos tiempos: 2000-2005

                    Se ponen de moda las historietas de corte intimista y personal. Algunos autores: Fermín Solís, Luis Durán, Santiago Valenzuela...

                    Los autores más jóvenes, criados en el eclecticismo de los 90, comienzan a hacer tebeos de muy variadas influencias. Algunos autores: Ken Niimura, David Lafuente, Alberto Vázquez, David Rubín, Esteban Hernández...

             Se revalorizan autores nacionales clásicos: Carlos Giménez, Josep María Beà...

       Se multiplican las pequeñas editoriales, que editan material nacional e internacional. Aleta, Recerca...

                  Al amparo de Internet, aparece una nueva crítica historietística. Un referente fundamental es el crítico Álvaro Pons y su web La cárcel de papel[1]. Vía Internet aparece también una nueva crítica ligada al humor: Adlo!, Jotacé...

HISTORIA DE TBOs CONCRETOS

TBO

                  TBO fue una revista de historietas española, de periodicidad semanal, que apareció en 1917 y que tuvo una gran importancia en la historia del cómic español, hasta el punto de que del título de la revista surgió el término tebeo. Los editores fueron los socios Buigas, Estivill y Viña hasta 1983, en que pasó a ser editada por Bruguera, y luego por Ediciones B.

Etapas

Tuvo varias etapas:

Primera etapa ( 1917 - 1938)

       El primer número de TBO apareció el 17 de marzo de 1917, impreso en el taller de litografía de Arturo Suárez en Barcelona. Al principio, la revista estaba impresa en un solo color (azul), pero, a partir del noveno número, con la incorporación de Joaquín Buigas Garriga a la dirección de la revista, pasó a utilizar dos colores (rojo y negro). Otra innovación del nuevo director de la revista fue situar en la portada una historieta, en lugar del chiste de una sola viñeta que aparecía en los primeros números. El precio inicial de portada era de 10 céntimos. La revista tuvo un éxito creciente, pasando de unas ventas de 9.000 ejemplares en 1917 a 220.000 en 1935, lo que la convirtió en la revista de historieta más vendida del período anterior a la guerra civil española.

         TBO estaba claramente orientada al público infantil, por lo cual se centró en el humor blanco y excluyó de sus páginas contenidos políticos o satíricos. En esta etapa, colaboraron en TBO autores españoles como Donaz, Urda (1888-1974), Tínez, Nit, Ricard Opisso (1880-1966), Méndez Álvarez o Castanys. La revista dedicó escasa atención a la publicación de autores extranjeros, aunque pueden citarse George McManus, Soglow o McClure. La mayoría de las historietas de la revista eran gags breves, sin personajes fijos.

           En los años 1920 TBO publicó un suplemento dedicado al público femenino, llamado el Semanario B.B.

           Su principal competidora en la preguerra fue la también barcelonesa Pulgarcito, aparecida en 1921, que se vendía a sólo cinco céntimos.

          Tras el estallido de la Guerra Civil, continuó publicándose en la zona republicana hasta 1938. Aunque esta última fecha es contradictoria, ya que, según el editorial de TBO nº2, 4ª época, la primera etapa de TBO termina en 1939, alcanzándose un número de 1097 ejemplares publicados ininterrumpidamente. (Señores Joan Navarro y Jesús Cuadrado, por favor, acudan en auxilio de este artículo)

Segunda y tercera etapas (1941 - 1972)

         Tras la Guerra Civil, la revista conoció una segunda etapa, de aparición irregular, entre 1941 y 1952. Conseguido el permiso de publicación periódica, se inició la segunda, que se prolongaría hasta 1972, reiniciándose la numeración de la revista. Hasta 1972 se publicaron 752 números. En esta época se consolidan algunas de las series más importantes de la revista, como La familia Ulises , Eustaquio Morcillón y Melitón Pérez, dibujadas por Benejam; Los grandes inventos del TBO, por varios dibujantes; y Josechu el vasco, de Muntañola. Otro de los grandes dibujantes cuyo nombre quedó estrechamente unido al de la revista fue Josep Coll.

       Los principales autores que colaboraron en esta época de la revista fueron: Benejam (1890-1975), Josep Coll (1923-1984), Muntañola (1914), Salvador Mestres (1910-1975), Raf (1928-1997), José Mª Blanco Ibarz (1926), Antonio Ayné, Arturo Moreno, Ramón Sabatés (1915-2003), Antonio Mestre, Joan Bernet Toledano (1924), Fraper, Juan Blancafort, Escobar (1908-1994), Conti (1916-1975), Serra Massana (1896-1980) y Soriano Izquierdo. Entre el escasísimo material extranjero publicado por la revista, puede citarse la obra del neoyorquino Otto Soglow (1900-1975).

Cuarta etapa (TBO 2000) (1972 - 1983)

        En 1972, al llegar a su número 2.000 (para lo cual se cambió la numeración, añadiendo los ejemplares publicados en la primera etapa), los editores cambiaron el nombre de la revista a TBO 2000. Sin embargo, la competencia de las revistas de Editorial Bruguera fue feroz en esta etapa, y TBO terminó por sucumbir, siendo adquiridos sus fondos por su competidora en 1983. El último número publicado por la empresa editorial original fue el 2.502.

Quinta etapa (Bruguera) (1985 - 1986)

          Iniciada en 1985. Denominada por los editores "cuarta época". Excepto por el nombre, puede considerarse una revista diferente. Periodicidad mensual. Editada al alimón por Editorial Complot y la agonizante Editorial Bruguera. Dirigida por Joan Navarro. Colaboradores: Roger, Pere Joan, Gallardo, Micharmut, Tom, Sento, Mique Beltrán, Vallés, Guillem Cifré, Max, Javier de Juan, Raúl, Del Barrio, Daniel Torres, Mariscal, Keko. Material foráneo: Greg (Aquiles Talón), Autheman & Rousseau. En la línea (clara) de Cairo, también dirigida por Joan Navarro. Aparecieron únicamente 7 números.

Sexta etapa (Ediciones B) (1988 - 1998)

               Tras el hundimiento de Bruguera, los derechos sobre TBO y sus personajes pasan a ser propiedad de Ediciones B. La nueva publicación, inaugurada en 1988, llevaba un encarte central con historietas de archivo de los autores clásicos de la segunda y tercera etapas. Colaboran en esta nueva etapa Alfons Figueras, Martz Schmidt, Roberto Segura y Raf, entre muchos otros... El último número de TBO, en espera de próximas resurrecciones, fue el 105, publicado con fecha de septiembre de 1998.

Pulgarcito

           Pulgarcito fue una revista de historietas española de periodicidad semanal publicada por la editorial El Gato Negro (luego Editorial Bruguera) a partir de junio de 1921. Al principio, la revista combinaba relatos, artículos, pasatiempos y chistes; la historieta tenía en sus páginas sólo una presencia testimonial. Muy pronto tuvo un considerable éxito de público: se calcula que a partir del número 9 alcanzó una tirada de 50.000 ejemplares. En las primeras historietas de la revista colaboraron dibujantes como Salvador Mestres y Emili Boix. Antes de 1939 la revista conoció tres etapas diferentes, con sensibles diferencias en el formato y en el número de páginas; durante la tercera de ellas, en plena Guerra Civil, funcionó como empresa gestionada por los propios empleados.

           Tras la guerra civil, la penuria económica dificultó la publicación de la revista. Entre 1945 y 1947 se publican, con periodicidad irregular, sólo 13 números y un almanaque. Entre 1947 y 1952 Pulgarcito recupera su aparición semanal, pero cambia frecuentemente de cabecera (manteniendo siempre la palabra Pulgarcito, junto a cambiantes antetítulos), y elude la numeración en portada, ya que carecía del permiso oficial para publicarse regularmente. En esta época se inició el auge de las historietas cómicas de Bruguera, con la aparición de personajes que han quedado en la memoria colectiva de generaciones de españoles:

 En 1947 hacen su aparición El repórter Tribulete, y Don Furcio Buscabollos, de Cifré; Carpanta, de Escobar; Don Pío, de Peñarroya.

 En 1948 Zipi y Zape, de Escobar; Gordito Relleno, de Peñarroya; Doña Urraca, de Jorge.

 En 1949 Las hermanas Gilda, de Manuel Vázquez; El loco Carioco, de Conti.

En 1952 se inicia una nueva etapa de la revista cuando por fin ésta alcanza el permiso oficial para editarse como publicación periódica. Surgen nuevos personajes:

 En 1953, Pascual, criado leal, de Ángel Nadal; El doctor Cataplasma, de Martz Schmidt.

 En 1954 Petra, criada para todo, de Escobar. Pepe el hincha

 En 1957, Troglodito, de Martz Schmidt; Rigoberto Picaporte, solterón de mucho porte, de Roberto Segura

 En 1958, La terrible Fifí, de Nené Estivill; Mortadelo y Filemón, de Ibáñez

 En 1959, El profesor Tragacanto, de Martz Schmidt.

        Pulgarcito continuó publicándose hasta 1986, fecha en que desapareció Bruguera. Asociadas a esta revista, fueron también editadas por la misma editorial las revistas Gran Pulgarcito (1969-70), que alternaba el material de Bruguera con historietas foráneas, fundamentalmente francesas; y Súper Pulgarcito.

Zipi y Zape

        Zipi y Zape constituyen desde finales de los años 1950 un referente en cuanto al cómic o "tebeo" español, creados por la mano de José Escobar. Este par de gemelos, que se distinguen entre sí por ser uno rubio (Zipi) y otro moreno (Zape), se caracterizaban principalmente por las endiabladas travesuras en que incurrían a la menor ocasión.

         Otros personajes unidos a las aventuras de este dúo eran Don Pantuflo (padre de las criaturas y catedrático en Filatelia y Colombofilia), Doña Jaimita (la sufridora madre y abnegada ama de casa, según los cánones de la época), Peloto el adulador o «pelota» de la clase y enemigo acérrimo de los gemelos), Lechuzo, el leal aliado de Peloto, su superdotado primo Sapientín y su tía Miguelita o los señores Plómez (los amigos pesados de los padres que siempre llegan de visita en el momento más inoportuno). Otro personaje carismático es Don Minervo, el severo profesor del dúo.

      "Zipi y Zape" es la segunda historieta española más traducida después de "Mortadelo y Filemón". Las historietas suelen ser cortas, de entre 1 y 8 páginas, aunque también las hay de 44 o 48 como es el caso de "El tonel del tiempo", y se recopilan en tebeos de tapa blanda de unas 60 páginas. También se han realizado videojuegos relacionados con las aventuras de Zipi y Zape.

      Los nombres de los protagonistas provienen de la palabra zipizape, que significa "alboroto".

Personajes

La familia

 Don Pantuflo Zapatilla es el esposo de Doña Jaimita y padre de Zipi y de Zape. Catedrático de Filatelia y Colombofilia, entre sus aficiones destacan el fumar en pipa y leer los periódicos. Es un personaje orondo y ya maduro, con la coronilla

despejada por la edad. Sus atuendos más característicos suelen ser el clásico frac o un albornoz y pantuflas de andar por casa. Nació un 22 de Octubre

 Doña Jaimita Llobregat: Esposa de Don Pantuflo y madre de los gemelos Zipi y Zape. Es alta, delgada y morena y se caracteriza por llevar un lazo rojo en el pelo. Ejerce de ama de casa y es la que principalmente sufre las travesuras domésticas de sus hijos.

 Miguelita: Es la gorda hermana de Doña Jaimita, y madre de Sapientín.

 Sapientín: es el superdotado primo de Zipi y Zape, hijo de Miguelita, hermana de Doña Jaimita. Más reservado que ellos, (prefiere estudiar a salir con los amigos) y con el gusto mínimo por el fútbol en comparación con sus primos (siempre juega de portero) es asediado constantemente por Zipi y Zape para que les haga los deberes, aunque él siempre consigue evitarlos. Viste de negro con un lazo y lleva gafas de empollón, sin las que no ve nada.

 Abuelos Zapatilla: Son los padres de Don Pantuflo y abuelos de los gemelos. En muchas aventuras les hacen regalos.

La escuela

 Don Minervo: Es el maestro de estos gemelos tan particulares. Se caracteriza principalmente por su severidad a la hora de evaluar (casi siempre los mandaba a casa con un 0) y por los castigos a que sometía a los dos protagonistas, generalmente consistentes en sujetar una pila de libros en cada brazo.

 Peloto Chivátez: Es compañero de clase y enemigo acérrimo de los gemelos. Como su propio nombre indica, es el pelota de la clase. Es un personaje delgado, con el pelo moreno y largo. Se caracteriza principalmente por su nariz aguileña que le confiere ese aspecto tan peculiar de "malo" de las historietas.

 Lechuzo: Este personaje, ya más moderno, es un chico de inteligencia normal que es el mejor amigo y aliado de Peloto. Dispuesto siempre a hacerles pasar a Zipi y Zape una mala pasada, seguirá fielmente las ordenes de Peloto, lo que le hará meterse en muchos problemas. Se llama Lechuzo por su tremendo parecido con este ave.

 Doña Espátula: Es una señora verrugosa, portera del colegio de Zipi y Zape y esposa de Don Minervo.

Otros

 Señores Plómez: Son los amigos pesados de los padres de los gemelos, Don Pantuflo y Doña Jaimita. Son un matrimonio que se caracteriza por sus temidas visitas un día determinado de la semana a casa de Zipi y Zape para merendar.

 Don Ángel: Es el policía del barrio en el que viven Zipi y Zape.

 El Manitas de Uranio: Es un caco que se dedica a robar en las casas del barrio, entre ellas la de Zipi y Zape, aunque los dos gemelos suelen desbaratar sus robos.

 Fakirín: Fakirín es el hijo de una familia de fakires. En su casa comen clavos como aperitivo y se sientan en sillas con pinchos. Fakirín quiere ser fakir como su padre y a menudo pide a Zipi y Zape que le sometan a "entrenamientos" para acostumbrarse a resistir el dolor.

 Nati y Tina: Son personajes que aparecen en la última etapa de Zipi y Zape. Se trata de dos niñas gemelas, una rubia (Nati) y otra morena (Tina), de las que Zipi y Zape están enamorados.

Mortadelo y Filemón

          Mortadelo y Filemón son los personajes principales de la serie de historietas humorísticas más popular del autor español Francisco Ibáñez.

Historia

La primera historieta de Mortadelo y Filemón apareció el 20 de enero de 1958 en el número 1394 de    Pulgarcito con el título genérico de Mortadelo y Filemón, agencia de información. Por aquel entonces era usual que las series de historietas humorísticas tuviesen un pareado como título, generalmente con el nombre de sus protagonistas en el primer verso. En ese mismo número 1394 de Pulgarcito se incluyen Margarito Celemín, un vendedor muy pillín de Sanchís, Rigoberto Picaporte, solterón de mucho porte de Roberto Segura, Pascual, criado leal de Nadal y Doña Lío Portapartes, señora con malas artes de Raf.

                     Los nombres de los personajes protagonistas de las historietas de Mortadelo y Filemón vienen marcados por la época en la que surgieron. En el año 1958 España estaba en plena Dictadura Franquista, y aunque la guerra civil hacia algún tiempo que había finalizado y los racionamientos de comida también, con el recuerdo de la época de hambruna en España Francisco Ibañez puso unos nombres a sus personajes con una cierta vinculación a los alimentos, en este caso Mortadela y Filetón como los conocidos Mortadelo y Filemón

Etapa primitiva

                        En sus orígenes, Mortadelo y Filemón eran una parodia del doctor Watson y Sherlock Holmes, respectivamente (otras fuentes de referencia citadas en ocasiones son el gordo y el flaco y Novísimas aventuras de Sherlock Holmes de Enrique Jardiel Poncela). Filemón tenía nariz aguileña, vestía chaqueta y sombrero de felpa y fumaba en pipa (en el número 1404 de Pulgarcito llegó incluso a vestir el impermeable y sombrero a cuadros característico de la mayoría de las ilustraciones de Holmes). Mortadelo, por su parte, además de las habituales gafas y levita negras, llevaba bombín y paraguas también negros. El bombín servía además a Mortadelo para guardar los disfraces, un recurso que con el tiempo se revelaría innecesario. Otra característica del Mortadelo primigenio -y que sólo duró unas pocas historietas- eran unos ojos perpetuamente entrecerrados que le conferían un aspecto despistado.

                     Este primitivo aspecto fue depurándose con el tiempo, adquiriendo pronto un aspecto similar al actual: Mortadelo mantendría su levita negra, pero desaparecerían el sombrero y el paraguas; mientras tanto Filemón fue reduciendo paulatinamente su nariz larga y aguileña y su indumentaria pasó a consistir en una pajarita negra, camisa blanca, pantalones generalmente rojos y, en ocasiones, chaqueta

                En Mortadelo y Filemón, agencia de información, Filemón es el jefe de una agencia de detectives y tiene a Mortadelo como empleado. Las primeras historias eran de una sola página en blanco y negro (salvo cuando ésta ocupaba la portada) con seis filas de viñetas y seguían un esquema muy sencillo: Alguien contrata los servicios de la agencia; pero al intentar cumplir la misión, se produce algún equívoco que resulta en un completo fracaso de ésta. El descubrimiento del equívoco terminaba generalmente en una persecución o en alguien desmayándose. Esta estructura de presentación-equívoco-desenlace era extremadamente común en las historietas de la época.

Etapa madura (clásica)

En 1969 se produce un cambio importante. Mortadelo y Filemón ingresan en la T.I.A., una organización con claras reminiscencias de la C.I.A. Esto coincide con el comienzo de las historias largas y marca el inicio de la madurez de estos personajes. El estilo de dibujo está casi totalmente definido, así como las personalidades de los dos detectives. Además, nuevos personajes se incorporan a las historias: el superintendente

Vicente, el profesor Bacterio y dos décadas después, la secretaria Ofelia. Las referencias a Holmes, que ya hace tiempo han desaparecido, son sustituidas por la parodia de las historias de espías, muy comunes por aquel entonces. La referencia más clara de esta época es la serie Superagente 86, estrenada en España dos años antes de la publicación de El sulfato atómico; esta serie refleja un mundo de espías incompetentes, entradas secretas y hasta zapatófonos, muy similar al de las aventuras de Mortadelo y Filemón.

Las historias largas suelen tener 44 páginas y habitualmente están organizadas en episodios autoconclusivos de 4 caras que suelen narrar los sucesos de un día. La razón de esta estructura era que estos episodios serían publicados semanalmente; inicialmente en la revista Gran Pulgarcito y más tarde en la revista Mortadelo. Aparte de la publicación serializada también eran publicadas de forma completa en la colección OLE. El hilo argumental de las historias sirve sólo como medio para estructurarlas y como base para encadenar las situaciones cómicas. En esta nueva etapa de Mortadelo y Filemón, el humor no se basa tan sólo en el descubrimiento de un equívoco; sino que múltiples recursos humorísticos son empleados de forma continua: parodias, gags visuales, humor absurdo, slapstick, juegos de palabras, etc.

                   La primera historia larga es El sulfato atómico. En esta historieta, el estilo del dibujo es inusitadamente detallista, con claras influencias de la escuela francobelga de dibujo de comics, especialmente de Franquin[1]. Este estilo se relajó en las siguientes aventuras, volviendo al trazo sobrio habitual. En estas primeras aventuras largas Ibañez experimenta con la estructura de las viñetas, dando a las historietas un aspecto menos rígido y consiguiendo además una mayor expresividad; sin embargo pronto retorna a la estructura rígida de cinco filas de viñetas.

                      Una aventura arquetípica de esta etapa podría ser Los diamantes de la gran duquesa. En el primer episodio se describe el hilo argumental, mientras que en los siguientes se desarrolla la búsqueda durante diez días consecutivos de los correspondientes diamantes, cada uno de los cuales está escondido es un sitio distinto (algo que consiguen, aunque el final de cada episodio es desastroso de una u otra manera especialmente en el caso del último).

Etapa madura (moderna)

                        La división de la etapa madura en dos: clásica y moderna puede resultar controvertida; sin embargo pueden establecerse diferencias entre ambas. Una de estas diferencias es el número de filas de viñetas. Hasta El transformador metabólico, las historias tenían cinco filas de viñetas, pero a partir de entonces se pasa a cuatro. Teniendo en cuenta que el número de páginas no varía, esto implica una disminución en el número total de viñetas por aventura. Éstas pierden -por tanto- algo de densidad, tanto en la historia como en el aspecto visual.

                      Otra diferencia (que no tiene por qué coincidir necesariamente en el tiempo con el cambio en el número de viñetas) es que las historias pasan a tener referencias a la actualidad, lo que daría razones para llamar clásicas a las primeras aventuras, cuyas historias son más intemporales.

                   Además, entre 1986 y 1987, Ibáñez perdió los derechos de publicación de sus personajes, que habían sido registrados por la editorial Bruguera. Durante estos años se publicaron una serie de aventuras realizadas por otros autores. Aún después de recuperar los derechos, Ibáñez siguió apoyándose por un tiempo en colaboradores. En total se puede establecer un periodo de 5 años aproximadamente que divide en dos la etapa madura, en la que además hace aparición un nuevo personaje, la señorita Irma, que posteriormente sería eliminado.

                     En [2] puede encontrarse una lista de muchas de las historietas de Mortadelo y Filemón por orden de publicación, además de interesantes comentarios sobre la vida y obra de Ibáñez.

Autoría de las historietas

                         Durante la etapa madura, gran parte del material publicado fue escrito y dibujado por otras personas; sin embargo, debido a que estas colaboraciones solían ser anónimas, es difícil saber qué historias o qué dibujos son realmente de Ibáñez. Las únicas acreditadas oficialmente como "no ibañez" son aquellas firmadas por el Brugera equip (durante el tiempo en que Ibáñez perdió los derechos de sus personajes), alguna historia corta cuyo guión aparecía firmado por Jesús de Cos y una colección de aventuras poco conocidas, editadas en forma de libros en blanco y negro, firmadas por Ibáñez y José Cubero Valero. Al parecer la mayoría de estas historietas bastardas se publicaban sin que Ibáñez recibiese remuneración económica alguna por ellas (y tal vez sin su consentimiento); aunque parece ser que entre el 1987 y el 1990 Ibáñez firmó aventuras que no estaban dibujadas por él.

     Entre los negros que supuestamente dibujaron aventuras de Mortadelo y Filemón y que nunca fueron acreditados se pueden citar los nombres de: Ramón Bernardó, Ramón María Casanyes, Mart-Os y hasta un autor de primera fila como Raf que colaboró anónimamente en Las embajadas chifladas, aunque en este caso su trabajo se redujo al entintado.

Lenguaje

       El lenguaje que Ibáñez pone en boca de sus personajes es peculiar. Palabras y expresiones de uso reducido ("colodrillo", "beodo", "mofa y befa", "merluzo", etc.) son comunes en el universo de Mortadelo y Filemón.

     Otra característica del lenguaje es que los protagonistas se hablan de usted, aun cuando sean viejos conocidos. Algo muy poco corriente en España, incluso entre personas en diferentes estamentos de una jerarquía.

Referencias en la cultura popular

    En el programa concurso 50 por 15, un concursante afirmó haber acertado la última pregunta (acerca de los hotentotes) gracias a haber leído en una historieta de Mortadelo y Filemón la contraseña "esos tipos con bigote tienen cara de hotentote".

Mortadelo y Filemón en el cine

         Estos dibujos se han llevado al cine con personajes reales en La gran aventura de Mortadelo y Filemón (2003) dirigida por Javier Fesser y protagonizada por Benito Pocino en el papel de Mortadelo y Pepe Viyuela en el papel de Filemón.

                 Además, varias películas de animación ("Mortadelo y Filemón, Primer Festival del Humor", "Mortadelo y Filemón, Segundo Festival del Humor" y "El armario del Tiempo") dirigidas por Rafael Vara fueron estrenadas a principios de los años setenta.

                            También en la década de 1990 una productora alemana creó una serie de dibujos animados ("Mortadelo y Filemón") de desapercibido éxito, que fue transmitida en España por Antena 3 y actualmente se emite por el canal de operadoras digitales Jetix.

Personajes

 Mortadelo es alto, delgado y con una gran nariz. Es el rey del disfraz, capaz de transformarse, para asombro de todos, en cualquier cosa, desde un elefante hasta una campana. Tenía una portentosa melena hasta que probó un invento del profesor Bacterio contra la caída del cabello. Se puede decir que desde entonces nunca más tuvo que preocuparse por su pelo. Lleva gafas y un traje negro con levita. En sus orígenes portaba un paraguas negro colgado del brazo y lucía un sombrero de donde siempre extraía los disfraces. Suele ser frecuente que responda a la descripción "un tipo alto calvo y con gafas" nombrada a menudo en la radio o en los periódicos que anuncias sus desavenencias.

 Filemón Pi es el jefe de Mortadelo. Tiene sólo dos pelos en la cabeza y menor estatura que su compañero. Lleva camisa blanca, pantalón rojo y una pajarita negra al cuello. En los primeros años de su publicación llevaba una gran pipa en la boca y un atuendo similar al de Sherlock Holmes. Es el que se suele llevarse los golpes cuando algo sale mal (es decir, casi siempre). Como buen superior de Mortadelo, es un tipo culto y con gran sapiencia sobre prácticamente todo tipo de temas, como biología y geografía.

 El Súper, o Superintendente Vicente es el superintendente de la TIA. Encomienda las misiones a Mortadelo y Filemón. Lleva un poblado bigote y un traje azul. De entre los personajes habituales, es el de mayor grado jerárquico, pero en ocasiones le visitan sus superiores. Normalmente el Director General.

 Profesor Bacterio es el típico profesor chiflado. Crea los inventos más inverosímiles, que rara vez funcionan como deberían. Tiene una gran barba negra, que los agentes, el Súper u Ofelia agarran con saña cuando sus inventos salen mal. Suele vestir con una bata de color verde.

 Ofelia es la secretaria, una mujer grande y oronda enamorada de Mortadelo (pero no correspondida). Es frecuentemente frustrada, despreciada e insultada, tanto por Mortadelo como por Filemón, y responde con violencia. También tiene enfrentamientos con el Súper y con Bacterio. Suele vestir con un traje de color rojo.

 Irma es otra secretaria, aunque no aparece tan frecuentemente como Ofelia. Es muy guapa, y tanto Mortadelo como Filemón se sienten muy atraídos por ella... lo cual provoca gags con Ofelia. Es un personaje menos asentado que el resto, ya que su primera aparición data de 1987. Desapareció una vez que Ibáñez retomó por completo su obra a primeros de los 90.

                  Los "malos" por norma general, y algunos agentes de la T.I.A, tienen nombres cómicos como "Bestiájez", "Atúnez" o "Tontáinez".

Mortadelo y Filemón en el mundo

                   Las historietas son publicadas en Europa bajo muchos nombres diferentes. Tienen una excelente acogida en Alemania, razón por la cual se le dedicó un número entero. El título varía de una a otra lengua:

 Paling & Ko, en holandés.

 Mortadelo e Salaminho en portugués (Brasil)

 Salamão e Mortadela en portugués (Portugal)

 Flink och Fummel en sueco

 Flip & Flop en danés

 Mortadel et Filémon en francés (también Futt et Fil)

 Fortune & Fortuni en italiano (también Mortadella e Filemone)

 Αντιριξ και Συμφωνιξ (Antirix kai Symphonix, pronunciado Andirix ke Simfonix) en griego

 Älli ja Tälli en finés

 Clever & Smart en noruego, checo y alemán

 Zriki Svargla & Sule Globus en serbo-croata

 Mortadel·lo i Filemó en catalán

 Mortadelc pa File en esloveno

 Dörtgöz ve Dazlak en turco

Se pueden ver las diferentes portadas en [3].

Historietas

                        Las historietas de Mortadelo y Filemón comenzaron siendo historietas cortas en las que sólo estaban Mortadelo y Filemón. Trabajaban en su propio negocio: Mortadelo y Filemón, agencia de información, una agencia de detectives privados. Se dedicaban a intentar resolver los diversos casos de sus clientes y a capturar delincuentes para cobrar la recompensa. Aparte de contarnos todo esto, algunas historias simplemente narraban sucesos graciosos (normalmente confusiones) que le ocurrían a esta pareja.

                     Más tarde se añadieron más personajes a las historietas. Para ello Mortadelo y Filemón ingresaron en la T.I.A. (Técnicos de Investigación Aeroterráquea). Esta organización (parodia de la CIA) es una organización española de presupuesto bastante reducido para la lucha contra el crimen. En ella hay multitud de agentes, de entradas secretas, armas raras, etc.

                     El nuevo jefe de Mortadelo y Filemón en la T.I.A. es el superintendente Vicente (o Super), el cual les encargará misiones de todo tipo. También encontraremos dentro de la organización a un inventor llamado Bacterio y a dos secretarias: Ofelia e Irma.

                   Al principio las historietas dentro de la T.I.A. eran también cortas, pero Francisco Ibáñez iba escribiendo capítulos cada vez más largos. En la actualidad casi todo lo que escribe son historietas largas (cuentan sólo una historia a través de bastantes páginas) que suelen tocar temas de actualidad.

En todas las historietas los personajes tienen las mismas características, lo que da lugar a acciones que se repiten. Así por ejemplo:

 A Mortadelo y Filemón siempre se les asigna las misiones más peligrosas, por lo que tratan de escapar de las formas más singulares, aunque siempre son atrapados por otros agentes.

 Mortadelo siempre suele meter la pata y por su culpa Filemón se lleva todos los golpes (en ocasiones reciben los dos).

 Filemón se suele enfadar con Mortadelo y lo persigue para sacudirle.

 Mortadelo siempre está a la gresca con Bacterio, pues aún le guarda resentimiento con su 'remedio a la calvicie'.

 El Súper normalmente suele recibir golpes por culpa de las desastrosas actuaciones de Mortadelo y Filemón.

 El Súper trata de un modo despótico a sus agentes.

 Ofelia se intenta poner guapa y coqueta, pero Mortadelo y Filemón acaban estropeándole el día.

 Ofelia anda detrás de Mortadelo, tirándole los tejos y soñando en ser correspondida.

 Bacterio suele fracasar en sus inventos, obteniendo como resultado cosas inesperadas (en ocasiones justo lo contrario para lo que fue creado el invento). A veces, el invento funciona exactamente como se esperaba pero lo hace en situaciones delicadas para Mortadelo y Filemón, los cuales acaban sufriendo la inoportunidad.

 El Súper suele perseguir a Mortadelo y Filemón cuando estos fracasan en una misión.

 Mortadelo y Filemón siempre huyen cuando El Súper les quiere hacer probar un invento del profesor Bacterio.

 A Filemón no le gusta que Mortadelo se esté probando disfraces a todas horas.

 Bacterio suele probar cada uno de sus nuevos inventos para la salud e índole personal entre alguno de los miembros de la empresa, como trabajadoras, secretarias (Ofelia en mayor medida) y otros agentes, con funestos resultados.

 Mortadelo y Filemón intentan ligar con Irma sin mucho éxito.

 En las primeras historietas cortas, Filemón está siempre gritando y dando órdenes a Mortadelo.

 Filemón aparenta en principio ser más inteligente, serio y responsable que Mortadelo, cosa que suele sacar de quicio a este último.

 Las siglas de las agencias criminales siempre forman palabras como A.B.U.E.L.A o C.A.O.S.

 La T.I.A. tiene entradas secretas en los más recónditos lugares, como pueda ser una simple señal de tráfico o un cartel publicitario de un circo, pero sólo los agentes saben cómo entrar, siendo trampas para el resto de viandantes.

                         Las historietas tienen otra característica propia de Francisco Ibáñez: el humor del fondo de cada viñeta. Al fondo de la viñeta, ajenos a la acción principal, hay diversos elementos humorísticos. Así por ejemplo, nos podemos encontrar con una araña disfrazada, un ratón persiguiendo a un gato, dos edificios besándose, una señal de prohibido aparcar camellos, un lápiz con un señor en la oreja, el sol con una bufanda, un señor con dos cabezas, etc. Uno de estos elementos se hizo muy conocido tras el 11-S: en una supuesta vista de Nueva York, en la que se ve una estatua de Francisco Ibáñez junto a la Estatua de la Libertad en el especial 35 Aniversario, se puede observar al fondo las Torres Gemelas, y hay un avión estrellado en una de ellas. Estos elementos dan un toque especial de humor a las viñetas, aunque el autor cada vez incluye menos elementos de este tipo.

                     Otra característica de las portadas de las tiras de Francisco Ibáñez es la aparición de una etiqueta animada con su firma.

Carpanta

       Carpanta es un personaje de historietas creado por el dibujante español José Escobar Saliente, Escobar y que apareció por primera vez en la revista Pulgarcito en 1947.

                                 El nombre del personaje procede de la voz coloquial "carpanta", que significa, según el Diccionario de la lengua española, "hambre violenta". Calmar el hambre es el único objetivo de Carpanta en todas sus historietas, y su empeño resulta constantemente frustrado. La serie refleja las durísimas circunstancias de la España de posguerra, aunque el tono de crítica social es bastante comedido, para eludir problemas con la censura franquista. De hecho, a finales de los cincuenta la censura estuvo a punto de cancelar la serie, aduciendo que "en la España de Franco nadie pasa hambre". Afortunadamente Escobar suavizó sus guiones (por eso el personaje a menudo dice que tiene "apetito", en vez de "hambre) y la serie continuó publicándose en las revistas de Bruguera.

        Según el crítico Javier Coma, un antecedente de Carpanta puede encontrarse en las tiras de prensa de Pete the Tramp (1932), de C.D. Rusell, protagonizadas por un vagabundo que recorre las calles en busca de comida en los años más duros de la Depresión. Otros autores lo han relacionado con los picaros de la novela del Siglo de Oro español, con los que tiene en común esa necesidad perentoria de llenar el estómago, para remediar la cual, como ellos, se vale de mil y una argucias.

     Carpanta es un hombre bajito, de edad indefinida; en su rostro destacan la nariz prominente característica de los personajes cómicos de Bruguera y una barba que recuerda un poco a la de Cantinflas. En la primera historieta de él que se conoce, "13 en la mesa" (1947), su atuendo es más bien propio de un mendigo, pero pronto Escobar le adjudicó su indumentaria característica: camiseta a rayas, cuello alto (hasta taparle la boca), pajarita y la cabeza cubierta con un sombrero canotier. Vive bajo un puente, sin familia y sin oficio, excepto el de ingeniárselas para comer.

     El otro personaje importante de la serie es el orondo Protasio, amigo del protagonista, que no suele tener problemas para saciar su apetito. En varios episodios aparece en la serie su creador, Escobar, autocaricaturizado.

        La popularidad de la serie durante los años cuarenta y cincuenta fue tan grande que algunos lectores llegaron a enviar comida o dinero a la redacción de Pulgarcito para remediar la situación de Carpanta. En 1960 se rodó una serie de televisión de trece episodios sobre el personaje.

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LA EDITORIAL VALENCIANA.

 Los inicios de la editorial fueron en los años 40, estando en pleno auge hasta que en 1980 comenzó una crisis que terminará con el cierre de esta en 1985.

 En los primeros años la revista Jaimito se publicaba con nombres diferentes como por ejemplo 313 kilómetros de risa, Mil y una carcajadas, Ingenio y gracia, Risa fresca, etc. Posteriormente aunque el nombre no figuraba como titulo oficial en la revista, las publicaciones ya se denominaron como Ediciones Jaimito y empezó a editarse semanalmente. En el año 1951 es cuando ya se regulan los permisos para realizar publicaciones periódicas y con nombre oficial de JAIMITO.

 A finales de los 50 aparecerá la revista mensual Selecciones de Jaimito.

 En los años 50 aparece la publicación infantil Pumby que se publica semanalmente y durara hasta el cierre de la editorial.

 Desde el año 1961 hasta 1974 se editó mensualmente la revista infantil Super Pumby.

     Jaimito fue una revista española de historieta infantil, editada por Editorial Valenciana, que se publicó entre 1945 y 1979.

      En su primera etapa, entre 1945 y 1952, tuvo una aparición discontinua y los ejemplares carecían de numeración, por carecer del permiso oficial de publicación periódica. En la segunda etapa, entre 1952 y 1979, aparecieron unos 1664 números (ya con la numeración en la portada), 34 almanaques y varios extras.

    La revista Jaimito fue el principal exponente de la escuela valenciana de historieta humorística, una de las pocas alternativas al predominio de las revistas de

       Editorial Bruguera durante el franquismo. En sus páginas se publicaron series como la homónima Jaimito, de Karpa; Bartolo, as de los vagos (Palop); El astronauta Saturnino (Serafín); El soldadito Pepe (José Sanchís). También comenzó a publicarse la más célebre serie humorística de la escuela valenciana: Pumby, de Sanchís. Jaimito acogió en sus páginas, además de la producción propia, a algunos clásicos del cómic norteamericano.

      Otros colaboradores de la revista fueron Soriano Izquierdo, Edgar, Alamar, Frejo, Salvador, Castillo, Nin y Rojas de la Cámara.

        Entre 1958 y 1979 Editorial Valenciana publicó también la revista Selecciones de Jaimito

Pumby

        Pumby "el gatito feliz" es un personaje de historieta creado por José Sanchís Grau, en 1952. Es un gato negro con hocico blanco de grandes ojos y orejas puntiagudas. De vestimenta luce un gran cascabel y pantalones cortos, normalmente rojos. Sus compañeros de aventuras son Blanquita, una gatita blanca, y el profesor Chivet Pumby, el Gatito Feliz, creación de José Sanchis Grau, apareció por primera vez en el número 260 de Jaimito. Unos meses después, en abril de 1955, su nombre encabezaría y daría título a una de las mejores, quizás la mejor, revista humorística para niños de la historia del tebeo español. Junto a la obra de autores como Palop, Nin, Karpa, Liceras, Frejo, Edgar o Lanzón, Pumby supondría una sana, imaginativa e inocente distracción para los niños de varias generaciones, un verdadero "héroe de paraeta" hasta la quiebra de la Editorial Valenciana a finales de 1984.

                  Con la eterna compañía de sus amigos Blanquita y el Profesor Chivete Pumby viajaría a todos los rincones del globo e infinitos mundos a cada cual más fantástico: desde sus aventuras en el fondo del mar o en el espacio a irreales paisajes como Jauja, la Corte del Rey Canguro, Delfina, el Reino Vegetal, Cacolandia, el País de la Suerte, Dominolandia, Paraguaburgo, el Reino Musical, los Reinos de las Estatuas y de la Literatura, el País de las Cosas Animadas, Trapilandia, el Mundo de los Sueños, el Reino de la Publicidad y un larguísimo etcétera enfrentándose en ocasiones a villanos de la talla del Doctor Mekano, el Generalito de la Antipodesia, la malvada Nieves, el Doctor Ciclotrón o el locatis del Doctor Chirivía, pero siempre lograría la paz gracias al humor, el respeto por los semejantes y, ¡cómo no! seres fantásticos como las encantadoras hadas que le ayudarán en muchas de sus aventuras.

       En 1959, en la revista Super Pumby, nuestro gatito feliz se transformaría en el héroe de Villa Rabitos gracias a diferentes elementos, desde el selenium procedente de la Luna al imprescindible zumo de naranja, convirtiéndose posiblemente en el super-héroe del comic español más leido de todos los tiempos.

      Con el cierre de la revista Pumby concluiría una preciosa e irrepetible etapa del tebeo español. Quedaban atrás miles y miles de coloristas planchas donde la fecunda imaginación de Sanchis germinaba en fantásticas y sorprendentes aventuras en mundos extraños, con un universo idílico de animales parlantes, donde la acción, el gag visual y la fantasía infinita se sucedían a un ritmo trepidante y en las que el joven lector encontraba un portal abierto que le trasladaba "al otro lado del espejo".

       Además de los 1204 números de la colección oficial de Pumby, la Editorial Valenciana editó, durante tres décadas, una larga lista de publicaciones relacionadas con el gatito de Villa Rabitos. Los correspondientes Albumes y Almanaques extraordinarios, una serie hermana de larga existencia (Super Pumby), libros en tapa dura (Galas), medio centenar de recopilaciones de lujo de sus mejores aventuras (Libros Ilustrados), los Mini Album, Cuentos para Iluminar, Troquelados, Gran Album de Juegos y retapados como Super Album y Gran Album conforman la cronología completa de este simpático personaje que también se vería impreso en puzzles, adhesivos e incluso unas primitivas peliculitas para los proyectores Jefe.

       Tras el cierre de la Editorial Valenciana en 1984 y después de un corto "impasse", Pumby y su séquito de agradables compañeros volverían a ser impresos con diversos formatos: la publicación valenciana Camacuc, recopilatorios en homenajes a su autor, o ilustrando libros ambientados en Valencia entre otros títulos que llegan hasta el presente día y, de nuevo, desde Octubre de 1996, con un nuevo tebeo, el Kuasar Pumby. Adaptándose a las modas vigentes, su autor y el personaje, demuestran tener más vitalidad que nunca, con decenas de páginas inéditas y recibiendo del mundo de la historieta española importantes premios por toda su carrera. Ahora, sólo queda esperar el triunfo en la pequeña pantalla con un largometraje ya estrenado en televisión y que pronto saltará al vídeo. El futuro se presenta repleto de sorpresas para el personaje de José Sanchis

SEMANARIO INFANTIL CHICOS

Año de Publicación: 1938-1956

Dirección: Consuelo Gil

Editorial: Editoral

SEMANARIO INFANTIL CHICOS

       Nacida el 23 de febrero de 1938, en plena Guerra Civil, ‘Chicos’ fue una publicación audaz, intuitiva y rompedora cuyas páginas, escribe Luis Alberto de Cuenca, "colman la ilusión de aquellos niños carentes de todo". Dirigida por Consuelo Gil, se situó al margen de consignas políticas y logró una línea de libertad e independencia con amenas secciones que abordaron los temas más variados.

      Por sus páginas pasaron los mejores dibujantes, ilustradores e historietistas de la época, que crearon personajes inolvidables, como Cuto y Anita Diminuta, de Jesús Blasco; Gotán, el mono sabio, de Castanys; Chatillo, Federico, El Caballero sin Nombre y el Capitán Misterio, de Emilio Freixas; Pistol Jim, de Carlos Freixas; Pepe Carter y Coco, de Puigmiquel; Periodista Pérez, de Pena; Cocolín, de Alcaide; Chupete, de Mercedes Limoná; Antoñita la Fantástica, de Borita Casas, etc.

     El semanario salió a la venta al precio de 10 céntimos (céntimos de peseta, por supuesto) , y al terminar su carrera desapareció bajo el precio de 1´50 pesetas.

     Una de las aportaciones originales de Chicos fue la de publicar únicamente material producido por artistas españoles, recordemos también que paralela a su publicación sucedió la 2ª Guerra Mundial, algo que en cierta manera debió imposibilitar el publicar material exportado fuese de uno u otro bando.

       Para consternación de sus seguidores, Chicos desapareció en el año 1956, dejaba tras de sí dieciocho años de humor, ilustraciones, historietas y narraciones de calidad innegable.

EL GUERRERO DEL ANTIFAZ

       Los primeros 40 verán el nacimiento de héroes legendarios de nuestra historieta, ¿ quién no ha oído hablar de EL GUERRERO DEL ANTIFAZ, o ROBERTO ALCAZAR Y PEDRÍN ?, por citar a alguno de los más conocidos. EL GUERRERO DEL ANTIFAZ vio la luz, al menos en sus dos primeros números, a lo largo de 1943 de la mano del dibujante y guionista Manuel Gago para Editorial Valenciana. Sin embargo, no sería hasta 1944 cuando iniciará una continuidad que le llevo a lo largo de 22 años ininterrumpidos de aceptación popular, hasta 1966.

         El final de la serie aunará el cansancio del autor con la decadencia generalizada del tebeo español clásico, años en que se une la actuación de una censura feroz con un cambio de mentalidad generacional, así como modificación de las condiciones sociales que la hicieron posible.

Historia

        El autor, según sus propias declaraciones, se inspiró para la realización de su obra en la novela Los cien caballeros de Isabel la Católica (1934) de Rafael Pérez y Pérez. Tras leer esta novela realizó un tebeo titulado El juramento sagrado, que puede considerarse el germen del futuro Guerrero del Antifaz. Este tebeo fue publicado por Editorial Valenciana en 1943, cuando el autor no había cumplido aún diecisiete años.

        Al año siguiente, en 1944, se inició la publicación de los cuadernillos de El Guerrero del Antifaz por Editorial Valenciana, y en poco tiempo se convirtió en el más famoso de los héroes de tebeo creados en España hasta la fecha (en el futuro, sólo sería superado en popularidad -y en ventas- por El Capitán Trueno). Se editaba en cuadernillos de dieciséis páginas, en formato apaisado y en blanco y negro. Además de ocuparse de los guiones, en los que fue auxiliado por su hermano Pablo y su cuñado Pedro Quesada, Gago asumió en solitario la realización gráfica de la serie hasta el número 420, en que cedió los lápices al dibujante Matías Alonso, quien se encargaría de los dibujos hasta el número 500 de la publicación. En el número siguiente Gago volvió a ocuparse del dibujo, y así siguió hasta la finalización de la serie, en 1966. El último cuadernillo fue el número 668.

    En 1972 la obra fue reeditada en formato vertical y en color, con lo que el personaje volvió a ponerse de actualidad. Debido a esto, en 1978, Gago lo retoma e inicia la publicación de las Nuevas Aventuras del Guerrero del Antifaz, también en formato vertical y en color. La publicación de esta nueva obra se interrumpe cuando, en diciembre de 1980, fallece su creador, Manuel Gago. La serie original conocería, sin embargo, otras dos reediciones: en 1981 y en 1984.

Roberto Alcázar y Pedrín

        Roberto Alcázar y Pedrín es una serie española de tebeos de aventuras creada por el guionista Juan Bautista Puerto y el dibujante Eduardo Vañó Pastor en 1940. Junto con El Guerrero del Antifaz es la historieta española más popular e influyente de los años 40.

         La serie fue publicada en cuadernillos de aventuras, de formato apaisado y en blanco y negro, por Editorial Valenciana. Se publicaron un total de 1.219 números hasta el final de la serie, en 1976, lo que la convierte en el tebeo más longevo en la historia del cómic español. Además, cada año se publicó un almanaque con material extra, a lo que hay que añadir 88 números de la serie Roberto Alcázar Extra, en formato vertical.

        La mayoría de los guiones fueron realizados por José Jordán Jover, antiguo comandante del ejército republicano que había sufrido la represión del régimen franquista. También escribieron historias para el tebeo Federico Amorós, Pedro Quesada y Vicente Tortajada.

     Roberto Alcázar, vestido siempre de traje y corbata y meticulosamente peinado, es el protagonista principal. Según algunos autores, el apellido Alcázar remitiría al episodio del Alcázar de Toledo durante la guerra civil española, uno de los lugares comunes de la propaganda franquista. También se ha dicho que la fisonomía del personaje está inspirada en los rasgos de José Antonio Primo de Rivera. El dibujante de la serie negó estos extremos, explicando que el apellido del personaje iba a ser inicialmente Alcaraz, y que su modelo no había sido el fundador de Falange Española, sino él mismo.

       La profesión de Roberto Alcázar no está muy clara en un principio, aunque se describe vagamente como periodista; más adelante, se convierte en agente de la Interpol y se dedica a cazar criminales por todo el mundo.

     En el primer cuaderno de la serie, Roberto Alcázar descubre a Pedrín como polizón en un transatlántico rumbo a Argentina, y lo "adopta" como ayudante. Pedrín es al principio un golfillo callejero al que Roberto debe guiar por el camino de las buenas costumbres. El personaje aporta comicidad a la serie, sobre todo gracias a las castizas expresiones con que glosa las palizas que propinan a los maleantes, como "atiza" o "jarabe de palo". Expresiones eufemísticas usadas en estos tebeos, como "¡Ostras, Pedrín!" se hicieron populares. La relación de un hombre maduro con un crío como Pedrín era bastante ambigua y dio lugar a poemas como "El crepúsculo sorprende a Roberto Alcázar en Charlotte Amalie", del poeta Luis Alberto de Cuenca.

     Los guiones exhiben un maniqueísmo exacerbado, y todos los conflictos se resuelven mediante el susodicho "jarabe de palo". Torturar a los prisioneros no supone ningún problema para Roberto Alcázar, quien usa los métodos más expeditivos para acabar con los criminales. Más que una ideología concreta, la serie exalta los valores tradicionales de la España de la época, desde el catolicismo (los héroes acuden puntuales a misa los domingos) hasta un exagerado chauvinismo.

     La serie fue parodiada en los años 90 por Miguel Ángel Gallardo en su cómic Roberto España y Manolín.

EL JABATO

      El Jabato es un ibero que, en los albores de la cristiandad, y acompañado de Taurus y Fideo lucha siempre al lado de los más débiles.

      El Jabato es una serie de historietas creada por Víctor Mora (guión) y Francisco Darnís (dibujo) en 1958.

       El Jabato es considerado por muchos como un calco de El Capitán Trueno. Contrariamente al esquema seguido por Víctor Mora en otros personajes, comenzó con tan sólo dos héroes: Jabato y Taurus. Ambos íberos que combatían los excesos de los emperadores romanos. El primero era el paladín enamorador y el segundo el barbudo y sexy gigante comilón. En los primeros cuadernos se produciría el encuentro con la dama del Grupo: Claudia, una muchacha romana de buena familia que había abrazado el cristianismo. Claudia, siguiendo la personalidad marcada por el personaje de Sigrid en El Capitán Trueno, rompió moldes, ya que nunca se casó con Jabato y nunca se limitó a esperar al héroe desde el exilio.

      Bastante después se incluiría el personaje quizás más recordado por todos los lectores de la serie: Fideo de Mileto, un poetastro griego que continuamente martiriza a Taurus con su estrofas de 400, 500, 600 ó 1.000 versos, con las que narra las victorias de sus amigos. Siempre acompañado de su querida lira (de la cual ha intentado deshacerse Taurus más de una vez) lucha dando golpes musicales a sus enemigos. Durante bastantes aventuras nuestros amigos serán acompañados por un niño llamado Tai-Li y su tigre Bambú, o por un mono llamado Bongo.

          Los romanos consideran a El Jabato un proscrito muy peligroso, y hacen todo lo posible por capturarlo cada vez que se atreve a acercarse a los territorios del Imperio Romano. No hace falta decir que El Jabato aprovecha la mayoría de las oportunidades de que dispone para luchar al lado de los pueblos que luchan contra los romanos. Pero obligado a vivir en el exilio, en muy raras ocasiones vuelve a su Iberia natal, donde, como es obligado, se comporta como un guerrillero más.

       Las aventuras originales de El Jabato fueron publicadas por la Editorial Bruguera entre 1958 y 1966, mayoritariamente en una serie de cuadernos de los que se publicaron 381 episodios, además de 4 almanaques y especiales de vacaciones. Pero también las revistas Ven y Ven, continuada por el Suplemento de Historietas del DDT vieron en su doble página central 16 episodios más del Jabato, así como la revista El Campeón que publicó 32 episodios más en idénticas condiciones, además de 1 episodio en un especial de vacaciones.

         Con el tiempo, nuestro personaje dispuso de una revista de aventuras propia, El Jabato Extra, de la que aparecieron 51 números y 1 almanaque, y finalmente El Jabato acabó en las páginas de la revista El Capitán Trueno Extra donde aparecieron episodios de sus aventuras entre los números 176 y 333, además de 6 almanaques y especiales de vacaciones de esta misma revista.

       El extraordinario dibujante Francisco Darnís, al igual que Ambrós hiciera con El Capitán Trueno se vio obligado a usar ayuda en su serie, por lo que sería realizada por gran cantidad de dibujantes, básicamente los mismos que su personaje hermano, con quien ha compartido durante los últimos 50 años el mismo esquema de reediciones, pero nunca ha sido protagonista de nuevas aventuras desde 1968.

         El principal problema de los guiones del Jabato son los graves anacronismos históricos, algunos de tal envergadura que resulta imposible atribuirlos a Mora, buen conocedor de la historia, que en cambio supo situar con gran precisión las aventuras del Capitán Trueno a finales del siglo XII. Por otra parte, hay que reconocer que las mejores aventuras son las de los cien primeros cuadernos con alguna realmente extraordinaria como la que muestra el enfrentamiento entre cartagineses y romanos en la ciudad de Zaal. Pero poco a poco empiezan a surgir los anacronismos bajo la forma de increíbles árabes que van apareciendo de manera esporádica; estos anacronismos no cesarán de aumentar con la continuación de las aventuras del Jabato.

EL CAPITÁN TRUENO

        Serie de historietas española de aventuras, creada por Ambrós y Víctor Mora en 1956.

                          El Capitán Trueno es un caballero español de la Edad Media en tiempos de la Tercera Cruzada. Acompañado por Goliath y Crispín y en ocasiones también por Sigrid, novia de Trueno y reina de Thule, se dedica a recorrer el mundo.

                          En su primera época, desde 1959 a 1968 llegó a ser el cómic más popular de España manteniendo una tirada semanal de 350.000 ejemplares[1] y a editarse en forma de serie y de cuadernos con una aventura completa. Así mismo tuvo aventuras en blanco y negro y a todo color. También tuvo ediciones en Hispanoamérica, Portugal, Francia. Donde más popularidad alcanzó fue en Alemania y sobre todo en Grecia: es una pasada ver los bocadillos, también llamados en la jerga del aficionado bocatas con el alfabeto griego.

                        Posteriormente Víctor Mora sacó otras dos serie con personajes casi idénticos. El Jabato ambientada en el Imperio Romano con un guerrero hispano como protagonista y El Corsario de Hierro donde el protagonista es un navegante español en la época de los descubrimientos.

                    Las tres series mantienen personajes parecidos: un oficial respetuoso, cauto y valiente, dos amigos que le acompañan siempre (uno grande y fuerte y otro pequeño y más débil). En palabras de Victor Mora, estos dos personajes se crearon para dar una imagen del héroe solidario, pero no solitario. Así mismo, los compañeros, Goliat y Crispín, le sirven al guionista para darle toques de humor a la narración con las continuas menciones del primero al gran batracio verde y los chistes del segundo a su orondo amigo.

                  En los años setenta el grupo Asfalto le dedicó la canción Ven Capitán Trueno en su primer álbum. Se han realizado varios videojuegos teniendo al caballero cruzado de protagonista, Correos y Telégrafos lanzó una serie de sellos conmemorativos y se ha tratado de llevarlo al cine en dos ocasiones.

Personajes

Goliat, Crispín y el Capitán Trueno con una indumentaria más actual.

        El Capitán Trueno: Siempre soñé con escribir las aventuras de un caballero andante, y Editorial Bruguera me brindó la ocasión. Este caballero es fuerte, simpático, lucha con noble idealismo moral por la justicia, la libertad, la fraternidad, la paz (...) Su papel fue a menudo el de hacer que masas de gentes tomaran conciencia de la bestial explotación a que eran sometidas por un grupo de vampiros (...) Si algo se le puede reprochar es que desde un punto de vista estético, el Capitán tiene todos los defectos de los héroes positivos de la novela soviética mala... jamás tiene una flaqueza. Jamás tiene nada que reprocharse... Es el hombre que se reprime constantemente para estar a la par con los ideales que defiende... Esta cita de Víctor Mora nos define perfectamente al personaje principal de la serie, tanto en los aspectos positivos como en los negativos.

        Goliath: El personaje preferido por dibujantes y lectores. Los primeros porque parece ser que era muy cómodo de dibujar y los segundos por su simpatía. Es un tragaldabas que no puede pasar más de una hora sin comer. Si hay algo que le guste más que la comida es una buena bronca, en las que hará uso de su toma-toma o demostrará a sus contrincantes porqué le llaman el Cascanueces (la cosa tiene que ver con las cabezas). Si hay alguna mujer robusta que se cruce por el camino de nuestros héroes ésta se enamorará perdidamente de Goliath, lo que le costará más de un disgusto. Es especialista en tirarse del globo cuando no hay más lastre.

                  Crispín: El personaje más joven y, quizás, con el que más se identificaban los lectores jóvenes. Es hijo del conde de Normandía, pero, al morir su madre, es dejado bajo custodia de nuestros amigos, convirtiéndose con el tiempo en escudero de Trueno. Las bromas entre Maese Goliath y Caballero Crispín son de los episodios más memorables de la serie. A medida que va avanzando la serie se irá convirtiendo en un verdadero donjuán con las muchachitas de su edad y cada vez adquiere mayor protagonismo, llegando correr aventuras por su propia cuenta, especialmente en EL CAPITÁN TRUENO EXTRA.

                    Sigrid: Todo caballero ha de tener una dama y Trueno no iba a ser menos. Sólo que en este caso, además de ser constantemente raptada es algo más. Sigrid es reina de la isla de Thule y no es la típica damita que espera en el balcón de su castillo la llegada de su amado (no quiere esto decir que a veces no le ocurra eso). Acompaña en muchas aventuras al trío protagonista, convirtiéndose este en cuarteto, y en más de una ocasión le ha salvado la vida a estos, algo que era inconcebible en los años en los que nació el Trueno. Además de esto también fue revolucionaria en otro detalle: Sigrid y Trueno siguen sin casarse. Conviven juntos, aunque en habitaciones separadas, y son considerados casi como matrimonio, pero no están casados (¿pareja de hecho?).

Autores del Capitán Trueno

Los creadores de El Capitán Trueno fueron Víctor Mora y Ambrós. El primero se ocupó de los guiones y el segundo de los lápices. Posteriormente, debido a la cantidad de trabajo, ambos tuvieron que buscar colaboradores: a Víctor lo ayudaron Ricardo Acedo (cuadernillos del 26 al 45), Jordi Bayona (escribió algunos episodios en El Capitán Trueno EXTRA) y Cassarel (pseudónimo de Vidal Sales, que intervino en los episodios del Pulgarcito).

         A Ambrós le ayudó, en un principio, Beaumont (pasando a tinta sus dibujos) y, cuando abandonó la serie, le sucedieron gran cantidad de dibujantes: el propio Beaumont,

      Buylla, Tomás Marco, Tinoco, Ángel Pardo, Martínez Osete, Casamitjana, Díaz, Escandell, Bao, Carrión, Casanovas, Torregrosa, Julio Briñol, Ubeda, Comos, Fuentes Man, Grau. A todos estos se les obligaba a imitar el estilo de Ambrós o de Ángel Pardo (el único junto con Fuentes Man que conservó su propio estilo), llegando hasta tal punto que se les obligaba, en la mayoría de los casos a recortar cabezas pintadas por estos dibujantes y pegarlas sobre dibujos suyos. Muchas veces estas cabezas se convertían en cuerpos, por lo que, en cierta época, es muy común encontrarse la misma cara repetida varias veces en una misma historieta, e incluso que hubiera personajes de Ambrós y Pardo entremezclados entre sí, e incluso la repetición de viñetas completas retocadas, simplemente. Además, excepto a Pardo y a Fuentes Man, se les prohibía firmar, teniendo incluso que imitar la firma de Ambrós, en algunos casos.

     Luego vendrían Antonio Bernal, Amador García, Jesús Blasco, Luis Bermejo, Jesús Redondo, John M. Burns, Rafa Fonteriz y Francisco Nájera (a esto hay que añadir dos dibujantes que no llegaron a publicar su obra: Jaime Marzal y Jaime Brocal Remohi). Estos dibujantes son todos de épocas más modernas (años 80 y 90), excepto Bernal que, además de las portadas para el Trueno Color, publicó en el EXTRA un curso de dibujo (en el que también hubo de utilizar caras recortadas). A ellos se les permitió expresar su estilo con absoluta libertad, excepto a Amador García, que lo único que hizo fue terminar y entintar la historia de Ambrós que se publicó en La Historia de los Cómics de Toutain Editor.

       Cabe también decir que la mayoría del texto manual de la colección se la debemos a la fabulosa mano de Ángel Duque uno de los mejores y más entrañables rotulistas españoles.

      Las razones del éxito

       Tanto el género medieval como el de los navegantes del siglo XVI y XVII ya habían sido explorados antes por dibujantes y guionistas españoles. Así Gago creó al Guerrero del Antifaz ambientado en la Hispania de los Reinos de Taifas e Iranzo a El Cachorro, intrépido marinero de las flotas de Felipe III. Pero al contrario que estas otras obras, El Capitán Trueno defendía valores mucho más universales y alejados de la lucha contra el moro o contra los salvajes caníbales americanos.

Guiones ingeniosos

        Los guiones del Capitán Trueno huyen de dar una visión maniquea a las demás razas y culturas. Así encontramos a enemigos y amigos entre los vikingos noruegos, los chinos continentales, los indígenas americanos e incluso entre los propios españoles aparecen personas honradas y valientes junto a tipejos execrables que, por ejemplo, quieren practicar la caza con sus propios siervos. Pese a ser una obra con héroes y villanos, tampoco todos los intervinientes son o buenos o malos. Así el vikingo Ragnar de Loghbroth confiesa en su lecho de muerte que es verdad que robó muchos barcos y mató a mucha gente; pero también es verdad, continua el vikingo, que rescató a muchos esclavos y los ayudó a recuperar su libertad.

      El humor, comenta el autor en el prólogo de La Reina Bruja de Anubis[1], también rompió lo acostumbrado en las historietas de los años 50 y 60 donde no era normal y menos ver al héroe sonreír y reír a carcajadas.

     Otro factor de éxito fue el tratamiento hecho de las heroínas. Mora ya percibió la incipiente liberación de la mujer y dotó a las féminas de sus obras de una decisión y unas capacidades de mando muy alejadas de la típica compañera del guerrero, como la china Lin Chin en el Guerrero del Antifaz o María la africana mujer de Batán en El Cachorro. Así Sigrid llegó a ser reina de Thule y lo gobernó con acierto sin necesidad de ninguna tutela masculina. Nuevamente nos encontramos con varias diferencias con otras heroínas como Mercedes, la mujer del capitán Fierro en El Cachorro. En el caso de Mercedes, los siniestros caníbales americanos la toman como reina en la más pura versión colonialista; según la cual una extranjera, sin conocer de nada a las gentes y a las tierras que gobierna, es tomada como dirigente suprema como sucede con El Hombre Enmascarado; pero la dureza de Mercedes se deshace pronto y rompe a llorar en los brazos de su hombre, después abandona todo para volver a España y casarse. Sin embargo Sigrid también desea casarse, pero debe gobernar su reino y no puede seguir al héroe.

         Por último, la defensa que hace de la ciencia y sus avances que le permiten al guionista mover al héroe por varios continentes. Por ejemplo, cuando el mago Morgano es liberado y Crispín le pregunta, en el laboratorio, que si es allí donde realiza su magia aquel le responde: "la única magia que hay está aquí, en los libros de ciencia". Gracias a este mago el Capitán Trueno consigue su globo aerostático (Victor Mora advierte en el propio cómic del anacronismos que esto supone) el cual le permite llegar a Mongolia, África y América. La "magia" nunca es tal, sino reacciones químicas producidas por los falsos magos para asustar y reforzar la superstición del pueblo, aunque en las últimas obras, mucho más modernas, sí aparece magia como tal.

Problemas con la censura

       Como declaró el mismo autor en un programa de Informe Semanal de TVE el Capitán Trueno sería lo que hoy llamaríamos un defensor de los Derechos Humanos; lo que le acarreó ciertos problemas con una censura dictatorial, siempre ensalzando la victoria sobre los ateos (proyectándolo en la lucha contra el musulmán infiel cuando correspondía) y los valores del cristianismo más ortodoxa. Así los censores impidieron su mano para cambios como:

       La Reina Sigrid no acompañó todo lo que se quería al Capitán Trueno para no dar la idea de llevar una vida en común fuera del matrimonio.

     El reino de Thule no es mostrado como una monarquía parlamentaria, el parlamento es cambiado por un consejo de ancianos

AJOBLANCO

APOCALÍPTICOS E INTEGRADOS, por José Luis Castro Lombilla

      Cuando el dictador comenzó a morir, España empezó a vislumbrar un cierto futuro de esperanza. Esta afirmación, que bien pudiera ser un cuento de Augusto Monterroso, resume la situación que vivía este país en el año 1974, cuando Franco, a sus 81 años de edad, cayó gravemente enfermo. Tan incrustada estaba la garrapata militar en el débil cuerpo español, que hubo que esperar a que se muriera un año después él solo en la cama para que todos descansáramos en paz.

                      Pero no sólo fue el anuncio de la flebitis de Franco, esa afección caballo de Troya de la democracia, la única noticia feliz de aquel convulso año que comenzó con un vil (garrote) ajusticiamiento en Barcelona. El 21 de septiembre, el boxeador español Perico Fernández se proclamó campeón del mundo (versión WBC) en la categoría de los superligeros y el 26 de octubre un grupo de esforzados españoles logró ascender en moto hasta la cumbre del Kilimanjaro. Frente a estas gratas noticias deportivas reforzadoras del orgullo patrio, tan necesitado en esos momentos de hazañas nacionales para contrarrestar ataques a la sacrosanta unidad nacional, como el del obispo de Bilbao, Antonio Añoveros, con su pastoral en defensa por la libertad del pueblo vasco a mantener su identidad, otra efeméride menos chovinista, vino a orear ese cuarto cerrado que era la España de Franco: el nacimiento de la revista Ajoblanco.

       Cuando Francisco Scaramanga intentaba meterle una bala de oro en el cuerpo al inexpresivo Roger Moore / Bond; cuando Nixon dimitía gracias al trabajo realizado por Redford y Hoffman, encarnados en la vida real por Carl Bernstein y Bob Woodward; cuando aún los vermes no habían hecho mella en el cuerpo presente de Juan Domingo Perón y en Portugal todavía se respiraba un fresco y maravilloso olor a claveles, en España, como siguiendo el ejemplo de esa niña anárquica con trenzas pelirrojas y millones de pecas en la cara que TVE importó ese mismo año de Suecia, Pipi Calzaslargas, nació una revista distinta, inconformista, extravagante, con otros aires, que revolucionó el rancio y gris panorama nacional.

      La revista Ajoblanco nació en 1974 «con inquietud y por necesidad» para estimular «las nuevas inquietudes que fecundaron estas tierras tras el mayo francés, la contracultura norteamericana, el underground progresivo y el renacido movimiento libertario…». Con más ilusión que medios, se unieron para cocinar esta refrescante y saludable sopa cultural poetas como José Solé Fortuny, Ana Castellar, Tomás Nart, Pepe Ribas, Antonio Otero, María Dols o Alfredo Astort; animadores culturales que hacían teatro y arte en la calle como Toni Puig y Cesc Serrat; fotógrafos como Pep Rigol, Joan Fontcuberta, Xavier Gassió o Manel Esclusa; militantes catalanistas que escribían o hacían cine independiente como Quim Monzó y Albert Abril; contraculturales como Luis Racionero y María José Ragué, y gente del underground como Claudi Montaña, Moncho Alpuente, EL Zurdo y Fernando Mir. Un grupo de «gente dispar y libre que quería hacer una revista diferente para conectar con las nuevas corrientes antiautoritarias que bullían por aquel país. Un país que salía de la “negra noche del franquismo” furioso e ilusionado».

       La revista, que abrió sus páginas a los lectores para convertirlos en activistas y colaboradores, nació en Barcelona al grito, susurrado por el fantasma de William Blake, de «¡Despertad jóvenes de la nueva era!», expuesto en un jugosísimo editorial donde se apostaba por una nueva cultura. Ajoblanco llegó a ser revista de referencia; seña de identidad de aquel movimiento civil a favor de las libertades y por una cultura democrática sin jerarcas que existió en los setenta extendiéndose por todas las capas sociales. En 1980 se acabó esta primera aventura de la revista que «impulsó el nacimiento de numerosos colectivos y que supo conectar con las inquietudes que nacían en la base social en busca de libertad y justicia». Aquel primer Ajoblanco consiguió «articular un cambio de mentalidad, una revolución en las costumbres de vida cotidiana y un movimiento libertario que se fue fragmentando en mil facetas».

       Proyecto quijotesco donde los haya, Ajoblanco tuvo, como el caballero de la triste figura, una segunda salida en 1987 en busca de acción con la que plasmar en el inconsciente colectivo la gran epopeya cultural.

        En 1986, Pepe Ribas, recién llegado de Londres; Jordi Esteva, arabista y fotógrafo recién llegado de Egipto; Mercedes Vilanova, historiadora e impulsora de la Historia Oral en España; Fernando Mir y Toni Puig, fundadores del primer Ajoblanco, junto a Jesús Ferrero, novelista, y Peret, diseñador gráfico, impulsaron de nuevo la publicación empujados por el optimismo que conquistó la ciudad de Barcelona tras la nominación olímpica. Y volvía nada menos que para «perfeccionar la democracia».

        Frente a la “cultura del pelotazo” que emporcaba la sociedad española, llegó Ajoblanco dispuesta a luchar contra la situación de desencanto provocada por un desmesurado culto al dinero y por una imposición cada vez mayor de lo superficial en el mundo de la cultura. La revista se convirtió en portavoz de las nuevas tendencias sociales y culturales y denunció la falta de sensibilidad ante la situación de hambruna en el tercer mundo que aniquilaba el futuro de más de la mitad de la población mundial. En 1999, ante la dificultad de sobrevivir en un sistema donde los medios de comunicación estaban bajo el control de las multinacionales de la publicidad, sometiendo la cultura a la economía, la revista, con un modelo basado en la independencia y la beligerancia con ese sistema, hubo de retirarse de nuevo del mercado esperando tiempos mejores.

        Aunque esos tiempos mejores no han llegado, o tal vez por eso; porque parece que Lampedusa se ha instalado definitivamente en nuestras vidas y todo ha cambiado para que todo siga igual, Ajoblanco, fiel a su naturaleza, repite.

      Corre el primer lustro del siglo XXI, la estupidez campa por sus respetos por ese campo abonado (nunca mejor dicho) que es la televisión, oráculo moderno al que está entregada, con abyecta sumisión, la inmensa mayoría de una ciudadanía que ha tiempo renunció a sus derechos de persona para convertirse en una marioneta al servicio del gran Leviatán moderno: el consumo. Los clásicos literarios de visionarios como Orwell o Bradbury, que nos prevenían con sus inquietantes parábolas de un ominoso futuro lleno de estados totalitarios, omnipresentes y censores, han sido expoliados y prostituidos de tal manera que ahora, ay, es imposible disociar la escalofriante figura del Gran Hermano orweliano o uno de los títulos más importantes del autor de Fahrenheit 451º, Ray Bradbury: Crónicas marcianas, de ese perverso enemigo que nos vigila a todos y destruye la memoria de los libros con su necedad bajo el cínico nombre de medio de comunicación. El “Imperio” contraataca y ataca y vuelve a atacar convirtiendo el mundo en un videojuego atroz. Las armas cotizan al alza mientras los cerebros lo hacen a la baja; la igualdad de las mujeres llena las demagógicas bocas de los políticos mientras la realidad, contumaz, nos arroja a la cara los cadáveres de amantes esposas atravesadas por las infamantes flechas del amor que ya no pueden oír cómo, desde un imbécil anuncio televisivo, les recomiendan qué detergente deben usar. Por esto y por mucho más renace, como un fénix de papel, Ajoblanco.

       Para esta tercera salida, la revista acorta el nombre y sale a los kioscos como elAjo, llevando un subtítulo clavado en el frontispicio a modo de consigna guerrera: “Contra el sabor a mentira”.

      Con una magnífica portada que bien podría ilustrar el mundo feliz de Huxley, comienza la nueva aventura de este ajo dispuesto a inundarlo todo con su incómodo olor. Incómodo porque la verdad fastidia y, elAjo, que viene dispuesto a “hacer amigos”, nos lo deja claro desde la primera página escrita donde nos dice, como para ir abriendo boca: «Hipócrita lector, mi prójimo, mi cliente… eres propaganda». Y es que ese es el eje temático de este primer elAjo que viene acompañado, para disfrute de nostálgicos, de un facsímil con los seis primeros números de Ajoblanco: «Somos propaganda». La pretensión de la revista es analizar y denunciar con humor y mirada profunda la manipulación informativa, la creación de los nuevos villanos o enemigos públicos, las empresas que pregonan una falsa ayuda humanitaria, las esperanzas de los ciudadanos republicanos, la magia negra del poder y las enfermedades de los gobernantes, el imaginario macarra de los reality shows, la ridiculez de ciertas terapias alternativas y las esperanzas y peligros de la biotecnología. Esta pretensión queda clara en su contundente editorial:

         «El ajo pica. elAjo repite. elAjo no viene a llenar ningún hueco ni tiene un estilo propio… elAjo es anónimo, abierto, extraño. Somos rigurosamente intolerantes, porque la tolerancia, pensamos, es una forma de acomodarse a lo que interesa. No busquéis en elAjo una homogeneidad visible, unas ideas determinadas o un estilo propio. Tenemos el estilo de todos y cada uno de los dibujantes y redactores que forman elAjo. No nos pidáis que seamos uniformes, ni tampoco coherencia, porque la realidad no es coherente. Alguien una vez nos dijo: “No me preguntéis quién soy ni me pidáis que permanezca invariable, es una moral del estado civil la que nos exige la documentación. Que nos deje en paz a la hora de escribir”. No tenemos otra identidad que la que decidimos tener cada día.» (…) «elAjo es una revista ácida que opta por los encuentros, los intercambios, las redes, las culturas, la no dominación, la no soledad, la pasión, la innovación y los movimientos. Queremos innovar nuestra efímera realidad karaoke. Nos apetece estar en los desafíos actuales, escuchando y aportando.» (…) «El nihilismo nos horroriza. Queremos aglutinar movimiento civil: fue y es Ajoblanco».

         La postura inconformista por la que apuesta elAjo hace de la revista una especie de manifiesto situacionista, para el que han rescatado, como no, un texto de Guy Debord. En cuanto a su radical crítica a los medios de comunicación, sin duda la revista se alinea con los “apocalípticos” de Umberto Eco. También se permite esta revista con vocación de alborotadora desdecir al mismísimo Nietzsche cuando afirma, en un artículo dedicado a la televisión: «Dios no ha muerto. Está sentado frente al televisor».

        En el proceso de invención de este número experimental y colectivo han participado Pepe Ribas y Toni Puig, fundadores de Ajoblanco; Javier Esteban, director de Generación XXI; Miguel Brieva, dibujante sevillano; Antonio Baños y Eduard Gonzalo, escritores; Juan Antonio Álvarez y Mercè Moragas, diseñadores; y David Solá, Aurora Arenas y Alejandro de la Rica como informáticos humanistas.

      En el aspecto formal es elAjo una publicación satírica heterogénea en la que se mezclan textos y humor gráfico de manera caótica. Aunque ya queda avisado en la particular declaración de intenciones que no será una revista coherente, porque la realidad no lo es, no por ello es menos notable la anarquía que impregna el diseño del número que, lejos de aportar nada nuevo, sólo entorpece la grata lectura de textos y la visión de las magníficas ilustraciones y viñetas humorísticas. Tal vez sea el mayor pecado en cuanto a la forma que pueda imputársele a elAjo éste de ofrecer las cosas como por casualidad, commmsi no fuese la revista definitiva la que estamos viendo sino un boceto de la misma. Como ocurre con algunos programas de televisión que pretenden ser modernos moviendo sin parar la cámara o mostrando lados imposibles de los entrevistados, este primer número de la revista señala palabras con rotulador fluorescente como de apunte de instituto y nos atosiga la lectura por medio de alocadas flechitas que recorren las páginas en un mareante frenesí señalador.

         En cuanto a los textos, resulta chocante que apostando por una publicación de denuncia, valiente y combativa, se haya optado por la fórmula utilizada en la revista The Economist de no firmar los artículos. La lista de los autores viene en la contracubierta sin que podamos saber qué ha escrito cada uno de ellos. Son: Pedro Gómez, Eduard Gonzalo, José Carlos Aguirre, Ruth Toledano, Pepe Ribas, Antonio Baños, Alex Romero, Javier Esteban, Santiago Camacho, Toni puig, Frank G. Rubio, Cristóbal Cobo, Rafa Millán, Leopoldo Alas, Lluis Carbonell, Galactus, Grace Morales, José Cervera,Antonio Dyaz y Javier Candeira.

        Dentro de la vorágine formal de este primer elAjo, las ilustraciones, viñetas y tiras de humor gráfico, que sí vienen firmadas, salpican las páginas, como espurreadas, dando una apariencia de desorganización artística. Sin embargo, esto no es del todo así, ya que la mayoría de dibujos están agrupados por temas, coincidiendo con los textos donde se insertan. La portada y las dos primeras páginas corren a cargo del magnífico dibujante Miguel Brieva quien, con su personalísimo estilo, ilustra a la perfección el tema central de la revista: “Somos propaganda”. Junto a Brieva destaca el incisivo humorista gráfico leonés Rodera que hace una de las historietas más disparatadas, absurdas y geniales que se puedan ver hoy en día en el mundo de las revistas de humor: “Pórnex y el niño de los palíndromos”. Estos dos originalísimos autores, con su causticidad y espíritu iconoclasta, plasman a la perfección el espíritu de elAjo. Junto a ellos, en una perfecta promiscuidad artística, se encuentran autores diferentes que, cada uno con su estilo, refuerzan la eficacia nutritiva de este ajo de papel: Rep, dibujante americano que utiliza cartones como soporte de algunos dibujos; Juan Antonio Álvarez; Lola Sánchez; Edu Fornieles; Alex Romero y Fritz, que firman juntos una divertidísima historieta filosófica; Miguel B. Núñez; Jacques Le Biscuit; Eneko; Mutis; Enaid; Olaf; El Cartel; Malagón; Ramón Churruca y Mertxe González.

      Aun siendo una presencia gráfica variada y efectiva, de gran calidad, parece escasa para una publicación satírica como es ésta. En algunos casos, esa búsqueda de la diferencia, de no parecerse a nadie, de buscar un diseño original, hace que viñetas absolutamente geniales queden absorbidas dentro de la página por el texto, de modo que parecerían más una ilustración al mismo que obras independientes de igual valor. El arma poderosa del humor gráfico, tan necesaria en general e indispensable en una revista de humor, no debería sacrificarse en aras de un diseño innovador.

        En cuanto al contenido, este renacido ajo también tiene sus contradicciones. Envuelve la revista un cierto tufo de exageración apocalíptica, como si de pronto nos encontráramos viviendo en un mundo de pesadilla donde poco menos que todos somos zombis arrastrados por la inercia de la estulticia, sin salvación posible. En ocasiones, elAjo, parece sacado de alguna pancarta perdida de una manifestación antiglobalización. Por momentos, parecería que la revista cae en la demagogia que critica y trata a los lectores como niños de teta a los que más que un libertario ajo cómplice, se les estuviese ofreciendo, debido a una afasia sobrevenida, unas paternales interjecciones (ajó ajó) para estimularles a hablar. En cualquier caso, haciendo un ejercicio de antilogía, podremos no sólo salvar a este primer número de elAjo defendiendo todas estas contradicciones; estos excesos, pues, quién duda que una gran parte de la población vive en un feliz limbo de idiocia patrocinado por la munificencia televisiva en connivencia con unos poderes públicos henchidos de corrupción, sino que además estaremos de acuerdo con su mensaje estridente porque, tal vez, ha llegado la hora de gritar para cambiar las cosas. Frente a una ciudadanía subvencionada en la confortable estabilidad hipotecaria, bienvenido sea un gamberro ajo protestón, un ilustrado ajo anárquico que rechaza la publicidad, que aspira a ser libre en un mundo libre. Por lo pronto, elAjo, con sólo un número en la calle, ya ha conseguido algo importante: darnos un remedio para que nos quitemos el mal sabor de boca que produce la mentira que nos rodea por todas partes. Contra el sabor a mentira, elAjo.

FANZINES

Un fanzine (del inglés: fanatic, 'fanático' o 'aficionado' y magazine, 'revista') es una publicación temática amateur realizada por aficionados y para aficionados.

El desarrollo de esta actividad no suele ir acompañado de intereses económicos, y al depender del tiempo y el esfuerzo desinteresado de sus creadores, no suelen durar mucho. Es posible que si el trabajo realizado es sobre un campo muy específico del que no hay respuesta oficial o competencia, pueda mantenerse cubriendo un hueco e incluso profesionalizarle.

Un fanzine que ha pasado a editarse con medios profesionales se denomina prozine. Si hay un equipo detrás de su publicación profesionalizado y llega a obtener beneficios, hablamos ya de una revista como tal, aunque no haya un grupo editorial en ello, una distribición nacional o internacional o una correcta gestión para establecer su ISBN.

                    El desarrollo de los fanzines está ligado al de los medios de edición de bajo costo. Se debe a la multicopista y la fotocopiadora (que también han sido y son soportes para toda clase de folletos, pasquines y octavillas revolucionarias y contraculturales).

              Los problemas endémicos de los fanzines son: su dependencia de las ganas desinteresadas de sus colaboradores, en un trabajo no remunerado que debe obtenerse del tiempo libre; y sus problemas para distribuirse llegando a su público potencial. Sus ventajas indiscutibles es contar con grandes especialistas en su materia, publicando de forma libre y directa sin ataduras ni intereses para con terceros.

          Actualmente, medios como Internet y la facilidad para maquetar en HTML han facilitado la distribución y el formato, por lo que la edición de fancines se ha extendido a la red. Este tipo de fancines electrónicos se denomina ezine.

          Grandes hitos de la historia del fanzine y su espíritu son la generación de autores underground de los años 1960 y 1970 norteamericanos y el texto disponible en la red en formato copyleft. Sin el concepto del fanzine estas revoluciones culturales no habrían sido posibles.

Fanzines de Argentina

Energy Ribbon (1997) sobre Star Trek. Editor Alejandro Lois.

Argentine Quadrant (1998)

Galaxia 7 sobre Star Wars. Editor Alejandro Radeff

Trekker Fan Magazine (1996)

Star Fans sobre Star Wars

Starkiller sobre Star Wars

Continum 4 (1996)

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Fanzine"

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